Evento

Tim Baxx, alma de Stone diversificada

Por Jonatan Ehlers

 

 



 

 

Largas noches que se vuelven días y fines de semanas completos, lejos de casa, viajando de un lugar para otro, a altas horas y sin retorno fijo, cumpliendo compromisos y obligaciones establecidas. “La música para mi es felicidad”, así la define él y en ese concepto nos deja bien clara su motivación. 

 

Su nombre es Martín Giménez, Tincho o Tim para los amigos, Tim Baxx en su faceta artística, la misma que lo lleva por largas maratones en los escenarios y giras agobiantes para cualquier persona que no cuente con la seguridad que da el hecho de transitar un camino que siempre estuvo marcado en él GPS interno como la única ruta hacia una añoranza personal.

 

No hubo elección, el destino ya estaba trazado con fibra indeleble, la música como meta y transición, la creación como instrumento decisivo en la formación de acordes que darían vida a un sentimiento cada vez más puro y emocional.

 

De ahí en más, restaba definir la modalidad, pero cuando el objetivo está tan claro, ésta deja de ser primordial. Tim rápidamente comprendió que ponerse ataduras o auto someterse a la rigidez de la negación a los cambios, no sería beneficioso, sino, más bien, una contrariedad. Por eso, no dudó cuando su amigo Tato lo invito a unirse al conjunto donde era guitarrista, así fue que ingresó al grupo "Enero", como bajista, una de las bandas de cumbia pop más famosas del litoral, a pesar de haber tocado siempre rock, sintió que era el paso que debía dar y así lo hizo. De allí en adelante, su popularidad empezó a incrementarse notoriamente y las redes sociales fueron testigos de este proceso natural. Había ingresado a un mundo que lo iba a potenciar para columpiarse hacia un crecimiento exponencial. Su función, en un comienzo, fue la del bajo, pero luego tuvo que acostumbrarse a tocar la guitarra, después de mucho tiempo de no hacerlo, porque el grupo así lo necesitaba; otro cambio al que se supo adaptar.

 

Las carreras de los artistas independientes se basan en comprender que modificar lo establecido es lo que sustenta el progreso y da herramientas que luego permitirán avanzar, derribando el estancamiento. Implementando esta lógica, hoy Tim Baxx está dando a conocer al mundo su propio material como cantante, utilizando el denominado "Estilo Urbano". Un género que es una fusión de ritmos populares, que no interpone limitación alguna y propone integrar diversas corrientes y sonidos actuales, generando una fluida cohesión entre los mismos.

 

"Fuego y Pasión" fue su primer hit individual con vídeo incluido, dándose el permitido de realizar una versión distinta del famoso tema hecho cuarteto por Rodrigo. "Salvaje" fue su segundo clip corte difusión, de autoría enteramente propia, y con un marcado cambio de estilo en relación a la canción que marcó su lanzamiento.

 

Siempre supo lo que quería hacer, pasado ese mínimo momento de duda en su niñez, donde los botines también le tiraban y mucho, aunque rápidamente los cambio por una guitarra. Esa diversión que le generaba jugar al fútbol no tuvo comparación con la que vio, cuando solo tenía 13 años de edad, en la cara de Keith Richards, mientras tocaba en un recital de los Rolling Stones en la Argentina. A partir de ese momento, Martín relacionó la palabra diversión con música. Esa noche, sentado en su casa frente al televisor con su papá, entendió cuál iba a ser su verdadera pasión, su sueño y su realidad. 

 

La primera guitarra llegó con el esfuerzo de sus ahorros, así junto a un amigo que tenía un bajo y su hermano que sumaba percusión con una pandereta, empezó a conocer esa grata sensación que le generaba tocar. Se compró un bajo cuando su amigo adquirió una guitarra, para poder complementarse, y debió soportar el dolor de perder su amada criolla Casa Nuñez, el día en que su hermano se la cambio sin avisar por una batería, esos fueron sus primeros pasos, mientras corría el año 1996. 

 

Oriundo de la ciudad de San Nicolás, donde desde muy corta edad, para él la noche era un ambiente habitual, desde que comenzó a frecuentar el boliche que era propiedad de su familia. Allí fue donde hizo sus primeras presentaciones A sus 16 años, casi 17, la mini banda seguía creciendo, los tres ya estaban bastante equipados y profesionalizados, así los bares nocturnos nicoleños comenzaron a recibirlos con los brazos abiertos. Pero las diferencias musicales empezaron a aflorar, tras lo que decidieron separarse y tomar rumbos distintos. Tim se reunió con otros músicos más afines a sus preferencias y finalmente conformaron una banda llamada "Casi libres". Los shows se hacían cada vez más frecuentes. Tocaban covers de rock bolicheros, algo casi inédito para la época y a la gente de San Nicolás le gustó. Los Shows los intercalaba con actividades de Dj poniendo música en locales bailables y ensayando por las tardes. 

 

Más tarde, ya radicado en Rosario, conformó una banda de rock de los ochenta, llamada “Super Soni”. En esos cuatro años aprendió muchísimo sobre las presentaciones en vivo, hasta que algunos inconvenientes internos devinieron en la decisión de dejar la banda y la música, ya corría el año 2008. Frustrado por estas situaciones Tincho no sabía si volvería alguna vez a tocar, el bajo estaría largo tiempo guardado.

 

En el año 2015, avatares de la vida y la rutina le hicieron olvidarse de su viejo amor musical, algunos problemas de salud, sumado al fallecimiento de un amigo muy querido y estrés acumulado en el trabajo, complotaban contra lo que alguna vez fuera su actividad tan querida y motivo de felicidad. Hasta que alguien decidió sacarlo de ese pozo, su amigo y su actual profesor de canto, Damián.  Le propuso un regreso y de tanto insistir logró devolverlo a la senda artística. De a poco, con pequeños shows y eventos privados, el bichito comenzó a picar nuevamente, cada vez con más fuerza.

 

En pleno auge del género Cumbia Pop, Tim fue en búsqueda de esa novedad, interiorizarse en algo que no tenía nada que ver con lo que había producido y desarrollado hasta ese momento "¿Qué pasa si yo intento conocer esto?" "Ahí me doy cuenta de que, si uno tira una idea hacia el universo, hay que tener cuidado porque se cumple, si uno realmente lo desea y hace algo hacia eso". Con este nuevo objetivo en mente, comenzó a asistir a pruebas para ser parte de formaciones de ese estilo, pero sin suerte, ya que no logró quedar seleccionado en ninguna de ellas. Otra banda de Covers de Rock lo recibió. El baterista, Alfonso, lo convocó para un nuevo grupo similar, allí conoció a Tato, guitarrista con el que formó una gran relación, y con quien desarrollaría con el tiempo muchos proyectos en común. Tato formaba parte del popular grupo de Cumbia Pop "Enero", pero debido a motivos personales comenzó a faltar a las presentaciones y ensayos, pidiéndole a un colega de confianza que lo reemplazara, para luego dejarle su lugar definitivamente. Así desde hace tres años Martín, despliega todo su potencial, en esta banda que "juega en primera" y como Tim Baxx genera su contenido propio en paralelo, siempre con la mirada fija en ese sueño, que, por peso propio, comienza a ser real.

 

"Aprender todo lo que se pueda, entender que siempre hay que estar actualizado a los tiempos que corren, sin cerrarse y, sobre todo, saber decir desde otro lugar. Entender que, si alguien se limita a un estilo, pierde, si se limita a un instrumento pierde, se pierden oportunidades. Creo que todo esto me va a llevar hacia donde quiero llegar, a hacer lo que me gusta, la composición, crear. No voy a tocar en vivo mi material por ahora. La idea es ganar terreno en las redes sociales y plataformas virtuales, para tomar envión desde ahí”, cuenta.

 

 

*Crónica producida en el taller de periodismo narrativo dictado por Juan Mascardi y Angel Amaya en el Museo del diario